Entra en mis súplicas el poder tenerte
mas no es tu deseo verme más
pues cuando cruzamos miradas
nace en mí la ansiedad
pero quiere tu alma huir ya.
No es por falta de cariño, lo sé,
es por falta de valor.
El miedo en los dos ha sido una constante,
la causante de mis penas
encadenó tu corazón
el temor a abrirlo te condena
y me arrastra a la amargura.
La ilusión de una ternura
que invada mi interior
me mantiene a la deriva
pero me da algo de valor.
Luz que me dé vida, resplandor de felicidad
que contigo compartiría el resto de mis días.
2002-08-15

No hay comentarios:
Publicar un comentario