La esclerosis del miedo me asfixia,
irrumpe en las noches mis sueños
y se aparece ante mí en las mañanas.
Es la angustia de mis razones
que nació al imaginarme un "no",
tan posible como el "sí" que tanto anhelo.
Comienzo con el pie izquierdo,
abrumando mis latidos,
ennegreciendo mis suspiros.
Aún respiro al menos
y me queda espacio en el cerebro
para pensar en algo distinto.
Pero a fin de todo hago lo mismo:
"¿Lo confesaré?", me preguntno.
Me cuestiono los peligros
de querer ser más que tu amigo,
de buscar un momento oportuno.
Si yo fuera más seguro,
valor hubiera de sobra
y para mí un "no" tuyo
no causaría zozobra.
Me inquietan tus sonrisas,
me hacen creer mil cosas.
Han habido miradas tuyas
aún más misteriosas.
Soy cobarde, lo acepto.
A veces animado me siento
lo suficiente para declararte
lo mucho que podría amarte.
Sólo una pregunta me bastaría
para saber si me amarías,
o quizá no responderías
a ésta ni a otra palabra mía.
Me aterra un factible silencio,
me angustiaría tu desprecio
y aún más una burla,
peores que una respuesta iracunda.
Si supiera más de tu vida,
si leer tu mente pudiera
o si tú el primer paso dieras,
¡Si un "Me gustas" dijeras!
2004-05-22
1 comentario:
Que es mas dura?
La angustia del saberle que su cuerpo y pensamientos son de otro o la posibilidad resignada que tienes de saberle que eres dueño de su mundo..
Cala en cada tejido del cuerpo una interrogante ante los ojos ciegos,
Una hipòtesis sin comprobar, ese sueño que morfeo no te quiere revelar.
Pesa màs el saber la realidad que el vivir con agonia, pensando que contigo puede estar?
Y si mueres? Y si muere? Se llevara la muerte este secreto que se arrancia con el tiempo y solo pudre el pensamiento?
Otra espina yo te entierro y te incito a desbordar ese mar que llevas dentro...
Publicar un comentario