lunes, 25 de octubre de 2010

Rima IV de Gustavo Adolfo Bécquer

Hoy me sentí inspirado por ti. Te dedico estas líneas que siempre me han gustado.

....
No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;

mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;

mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
Fragmento IV del Libro de las Rimas 

Bueno, ya sabes que cambiaría una o dos palabras.
TE AMO.

domingo, 24 de octubre de 2010

Continuación de la Bitácora - Binnacle Second Part

Continuación…

Ya conozco muchos lugares del Valle de México aunque pocos en comparación a los que me faltan. Estos pequeños viajes me han enriquecido mucho como persona. He pensado algunos aspectos que me han parecido relevantes y que han sido dignos de una de mis reflexiones de las que antes mencioné.

Estoy feliz, con esta sensación de estar en el camino correcto. No todo ha sido fácil, afortunadamente; y lo digo porque las dificultades me han ayudado en este desarrollo constante. He conocido nuevas personas de las que he aprendido y he tomado cierta estima. Sigo con mi costumbre de seguir viendo el lado positivo de todo. Mantengo las oportunidades para entrar en ámbitos muy diferentes, sobre todo en el terreno profesional.  Por ejemplos: he participado en investigaciones en el Instituto Nacional de Nutrición; he estado en el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, en operativos de salud; he rotado en la Dirección General de Epidemiología y en la Unidad de Inteligencia en Emergencias de Salud; incluso laboré en el departamento de Genética en el Instituto Nacional de Psiquiatría; por citar algunos ejemplos. Actualmente tomo clases y hago prácticas en la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Instituto Nacional de Salud Pública y en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos.

Estoy mejorando mi nivel de inglés; aprendiendo a usar nuevos programas computacionales y otras tecnologías; ya conduzco en la Ciudad de México sin otros problemas que no sean el tráfico y el ruido, incluso he manejado en carreteras desconocidas para mí; he probado frutas y alimentos poco comunes en mi tierra; he recuperado el gusto por la buena lectura y, en general, he tenido un desarrollo más holístico. Y en este hermoso camino he sido acompañado por la persona que más me hace feliz, desde que despierto temprano hasta que cierro los ojos para dormir dulcemente abrazado.

¡La vida sigue andando y yo también!   

lunes, 18 de octubre de 2010

Bitácora del 13 de Octubre - Binnacle of October 13th

Las últimas semanas han sido de lluvias constantes, amaneceres frescos y calles encharcadas. Hoy salió el sol, mostrando un cielo raramente limpio en esta ciudad, las nubes y la contaminación están siendo arrastradas por los vientos ligeros que soplan del sur. Me he sentido inspirado para hacer esta pequeña nota en mi diario acontecer para dejar una memoria escrita de lo que he estado viviendo, mis neuronas suelen olvidar cosas alegres cuando no las ligo con eventos específicos así que he creído que esta forma de testimonio me será grata de reencontrar cuando pasen algunos años.
Para este año 2010 preparé diez reflexiones que consideré importantes aunque sólo he publicado tres. He estado considerando la conveniencia de seguir colocándolas en la red pero por este día me dedicaré solamente a hacer un breve repaso de lo que he vivido a lo largo de estos últimos nueve meses; mi embarazo de vivencias está a punto de término.

Inicié el año con un empleo bien pagado, un ambiente laboral agradable, con un horario muy flexible y con varias ofertas de trabajo que se fueron presentando ya teniendo mi título y cédula profesionales en mano. Mi familia unida y saludable, sin contar al par de gatos que teníamos enfermos de una conjuntivitis que después resolvió favorablemente. En mi trabajo conocí varios lugares de mi Estado o, más bien, los conocí mejor. También me relacioné positivamente con mis compañeros de trabajo y me di cuenta de las múltiples realidades que se viven día a día, entre la incertidumbre financiera y la inseguridad en las calles de nuestro país. 

Continué ejercitándome en el gimnasio, ganando un poco más de masa muscular pero sobretodo definiendo más mis grupos musculares y mejorando mis constantes vitales.  Y como un extra, me deleitaba de muchas bellezas físicas que me acompañaban en las rutinas con los aparatos. 

Llegué a esta ciudad ya hace ocho meses. Los primeros días experimenté la contaminación ambiental en mis ojos aunque me acostumbré rápidamente a ella. Visité lugares bonitos e interesantes, conviví con mi mejor amiga, su hermano y algunas veces con el novio de mi amiga. Fueron días muy divertidos pero desafortunadamente el departamento de mis hospederos quedaba muy lejos de mi Instituto por lo que busqué un lugar más cercano. ¡Cuán rápido pasa el tiempo!: ya son nueve años de profunda amistad ahora que recuerdo.

Me fui de mi tierra sin despedirme de varias personas a las que aprecio, me ganó el tiempo y mi desorganización. Hubo otros que simplemente el interés en ellas se perdió: las personas cambiamos aunque mantenemos una esencia inmutable, creo; y a veces esos cambios son lo suficientemente perjudiciales para una amistad. Me hubiera gustado también decirle un hasta luego a mis rincones favoritos, congelar en fotografías las formas irrepetibles de esos momentos porque, los detalles que quizá olvidara, después los podría apreciar nuevamente. Para bien, pude ir en el primer fin de semana largo que tuve, ya extrañaba a mi familia y a mis amigos y la ida me sirvió para recargar mis baterías. Me traje varios paquetes de tortillas de harina y de maíz así como queso tipo Chihuahua, hasta la comida extrañaba.

Continuará.