Continuación…
Ya conozco muchos lugares del Valle de México aunque pocos en comparación a los que me faltan. Estos pequeños viajes me han enriquecido mucho como persona. He pensado algunos aspectos que me han parecido relevantes y que han sido dignos de una de mis reflexiones de las que antes mencioné.
Estoy feliz, con esta sensación de estar en el camino correcto. No todo ha sido fácil, afortunadamente; y lo digo porque las dificultades me han ayudado en este desarrollo constante. He conocido nuevas personas de las que he aprendido y he tomado cierta estima. Sigo con mi costumbre de seguir viendo el lado positivo de todo. Mantengo las oportunidades para entrar en ámbitos muy diferentes, sobre todo en el terreno profesional. Por ejemplos: he participado en investigaciones en el Instituto Nacional de Nutrición; he estado en el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, en operativos de salud; he rotado en la Dirección General de Epidemiología y en la Unidad de Inteligencia en Emergencias de Salud; incluso laboré en el departamento de Genética en el Instituto Nacional de Psiquiatría; por citar algunos ejemplos. Actualmente tomo clases y hago prácticas en la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Instituto Nacional de Salud Pública y en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos.
Estoy mejorando mi nivel de inglés; aprendiendo a usar nuevos programas computacionales y otras tecnologías; ya conduzco en la Ciudad de México sin otros problemas que no sean el tráfico y el ruido, incluso he manejado en carreteras desconocidas para mí; he probado frutas y alimentos poco comunes en mi tierra; he recuperado el gusto por la buena lectura y, en general, he tenido un desarrollo más holístico. Y en este hermoso camino he sido acompañado por la persona que más me hace feliz, desde que despierto temprano hasta que cierro los ojos para dormir dulcemente abrazado.
¡La vida sigue andando y yo también!
No hay comentarios:
Publicar un comentario