jueves, 23 de diciembre de 2010

Carta de un padre laico a su hijo - Letter from a secular parent to his son

Yo no quiero dejarte prisionero de una organización que primero te inyecta el veneno del complejo de culpa, para decirte después que el único antitodo lo tienen ellos. No quiero que te inculquen una moral tan artera que considera más peligrosos una teta, que una pistola o un artilugio capaz de arrasar una ciudad entera.

Yo no quiero que te enseñen a dividir la humanidad en buenos y malos, en fieles e infieles, en los "nuestros" y el resto. No quiero que tiñan de pecado original tu inmaculada alma, ni que vendan tu niñez a algún desaprensivo de su organización, oculto y a salvo por su jerarquía.

Yo no quiero que maten tu rebeldía con un puñal de resignación, ni que amenacen tu bendita osadía con un infierno a su medida. No quiero que te cambien por tristeza tus toneladas de alegría, que distraigan tu mirada con el más allá del más aquí, que las promesas de vida eterna te hagan olvidar el compromiso frente a la eterna mala vida de los de siempre, que injusto sea normal y hermanos no sean todos, que de tanto mirar al cielo se te olvide el suelo.

Yo no quiero que nadie dirija tu cama, que unos hombres que viven solos te digan lo que es familia, que la justicia social es envidia, el impulso natural lascivia y la libertad pecado. No quiero verte expiar sus culpas, perdido en sus turbas, sin razón ni corazón, tan pendiente de los santos que no veas que todos los demás somos tantos, no quiero que te cambien un beso por un paraíso, ni un abrazo por un latigazo, que te sustituyan la solidaridad por la caridad.

Yo no quiero para ti ni su cielo, ni su infierno eternos, no quiero su bálsamo del no pensar, el bálsamo del perdón por nada, la cadena del complejo de culpa o el látigo del castigo divino, no quiero que compres almas por un plato de lentejas, ni que vistas a los desnudos a cambio de reemplazar al Dios que reza, para ti hijo mío, quiero paz de verdad, paz de humano, paz de hermano, amor de verdad, amor de humano, amor de hermano, esperanza de verdad, esperanza de humano, esperanza de hermano, para ti quiero todas las manos, toda la paz, todas las esperanzas y todo el amor, porque para ti deseo que todos los seres humanos sean tus hermanos, sin distinción de raza, sexo o credo, para ti quiero la plenitud de ser humano, hermano, entero y sin miedo.

Escrito por Gonzalo Morales el 22 de enero de 2005.

martes, 14 de diciembre de 2010

De regalo navideño a triste vagabundo § From Christmas gift to sad vagabond


En estos días me he dado cuenta de la apabullante mercadotecnia para vender animales como mascotas, como "buenos regalos" para Navidad, un lindo detalle, lo que los niños piden e ideas similares. Esto es algo que debería tomarse más en serio, un animal no es un juguete, es una gran responsabilidad porque no sólo hay que darles de comer sino asegurarse de que tenga el espacio y las condiciones suficientes a sus necesidades, vacunas, desparasitaciones, alergias, manejo de los olores y un largo etcétera, dependiendo de la especie y la raza. 

Y no sólo son importantes los referentes al animalito sino también a las personas que convivirán con él; hace poco leí que la principal razón por la que una mascota es abandonada en la calle es porque su carácter no congenia con el de su dueño y esto es de suma importancia antes de adquirir un perro o gato o cualquier otra mascota; puede ser que, por ejemplo, el perrito tiende a ser muy hiperactivo por su raza y el dueño no le dedica el tiempo suficiente para que el can libere toda su energía y es cuando surgen "problemas de conducta" del animal: destrozo de muebles o agresividad, por mencionar algunos.

Otra fuente de abandono es que se le deja toda la responsabilidad de la mascota a los niños y si ellos no se hacen cargo de sí mismos no esperemos que lo hagan con el perro o gato. Sí debería dejársele una pequeña responsabilidad como aprendizaje pero siempre bajo supervisión de un adulto. 

Pensemos bien antes de regalar una responsabilidad tan grande. No les demos una amarga Navidad a los cachorritos que ahora se ven tiernos en la vitrina y que tiempo después podrían ser perros tristes, sucios y vagabundos por considerarlos equivocadamente como "problemáticos".

domingo, 28 de noviembre de 2010

Tiempo de Amar <> Love Time

Rápidamente pasan los días dejando su dulce aroma en mis neuronas,
fotografías de ayeres presentes y luces de un mañana que asoma.
Escribo en el regazo de un enramado y cálido nido acolchonado,
deleitando el firme sabor de las hojas de té que me ha preparado.
Ya once meses del año, ya más de treinta semanas a su lado,
¡Qué hermoso es ser amado y correspondido!,
¡Qué bello es tener alguien que te inspire melodías!,
¡Y que  agradable es despertarse y dormir con un beso!

lunes, 25 de octubre de 2010

Rima IV de Gustavo Adolfo Bécquer

Hoy me sentí inspirado por ti. Te dedico estas líneas que siempre me han gustado.

....
No digáis que agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;

mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;

mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a do camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;

mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira;

mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!
Fragmento IV del Libro de las Rimas 

Bueno, ya sabes que cambiaría una o dos palabras.
TE AMO.

domingo, 24 de octubre de 2010

Continuación de la Bitácora - Binnacle Second Part

Continuación…

Ya conozco muchos lugares del Valle de México aunque pocos en comparación a los que me faltan. Estos pequeños viajes me han enriquecido mucho como persona. He pensado algunos aspectos que me han parecido relevantes y que han sido dignos de una de mis reflexiones de las que antes mencioné.

Estoy feliz, con esta sensación de estar en el camino correcto. No todo ha sido fácil, afortunadamente; y lo digo porque las dificultades me han ayudado en este desarrollo constante. He conocido nuevas personas de las que he aprendido y he tomado cierta estima. Sigo con mi costumbre de seguir viendo el lado positivo de todo. Mantengo las oportunidades para entrar en ámbitos muy diferentes, sobre todo en el terreno profesional.  Por ejemplos: he participado en investigaciones en el Instituto Nacional de Nutrición; he estado en el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades, en operativos de salud; he rotado en la Dirección General de Epidemiología y en la Unidad de Inteligencia en Emergencias de Salud; incluso laboré en el departamento de Genética en el Instituto Nacional de Psiquiatría; por citar algunos ejemplos. Actualmente tomo clases y hago prácticas en la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Instituto Nacional de Salud Pública y en el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos.

Estoy mejorando mi nivel de inglés; aprendiendo a usar nuevos programas computacionales y otras tecnologías; ya conduzco en la Ciudad de México sin otros problemas que no sean el tráfico y el ruido, incluso he manejado en carreteras desconocidas para mí; he probado frutas y alimentos poco comunes en mi tierra; he recuperado el gusto por la buena lectura y, en general, he tenido un desarrollo más holístico. Y en este hermoso camino he sido acompañado por la persona que más me hace feliz, desde que despierto temprano hasta que cierro los ojos para dormir dulcemente abrazado.

¡La vida sigue andando y yo también!   

lunes, 18 de octubre de 2010

Bitácora del 13 de Octubre - Binnacle of October 13th

Las últimas semanas han sido de lluvias constantes, amaneceres frescos y calles encharcadas. Hoy salió el sol, mostrando un cielo raramente limpio en esta ciudad, las nubes y la contaminación están siendo arrastradas por los vientos ligeros que soplan del sur. Me he sentido inspirado para hacer esta pequeña nota en mi diario acontecer para dejar una memoria escrita de lo que he estado viviendo, mis neuronas suelen olvidar cosas alegres cuando no las ligo con eventos específicos así que he creído que esta forma de testimonio me será grata de reencontrar cuando pasen algunos años.
Para este año 2010 preparé diez reflexiones que consideré importantes aunque sólo he publicado tres. He estado considerando la conveniencia de seguir colocándolas en la red pero por este día me dedicaré solamente a hacer un breve repaso de lo que he vivido a lo largo de estos últimos nueve meses; mi embarazo de vivencias está a punto de término.

Inicié el año con un empleo bien pagado, un ambiente laboral agradable, con un horario muy flexible y con varias ofertas de trabajo que se fueron presentando ya teniendo mi título y cédula profesionales en mano. Mi familia unida y saludable, sin contar al par de gatos que teníamos enfermos de una conjuntivitis que después resolvió favorablemente. En mi trabajo conocí varios lugares de mi Estado o, más bien, los conocí mejor. También me relacioné positivamente con mis compañeros de trabajo y me di cuenta de las múltiples realidades que se viven día a día, entre la incertidumbre financiera y la inseguridad en las calles de nuestro país. 

Continué ejercitándome en el gimnasio, ganando un poco más de masa muscular pero sobretodo definiendo más mis grupos musculares y mejorando mis constantes vitales.  Y como un extra, me deleitaba de muchas bellezas físicas que me acompañaban en las rutinas con los aparatos. 

Llegué a esta ciudad ya hace ocho meses. Los primeros días experimenté la contaminación ambiental en mis ojos aunque me acostumbré rápidamente a ella. Visité lugares bonitos e interesantes, conviví con mi mejor amiga, su hermano y algunas veces con el novio de mi amiga. Fueron días muy divertidos pero desafortunadamente el departamento de mis hospederos quedaba muy lejos de mi Instituto por lo que busqué un lugar más cercano. ¡Cuán rápido pasa el tiempo!: ya son nueve años de profunda amistad ahora que recuerdo.

Me fui de mi tierra sin despedirme de varias personas a las que aprecio, me ganó el tiempo y mi desorganización. Hubo otros que simplemente el interés en ellas se perdió: las personas cambiamos aunque mantenemos una esencia inmutable, creo; y a veces esos cambios son lo suficientemente perjudiciales para una amistad. Me hubiera gustado también decirle un hasta luego a mis rincones favoritos, congelar en fotografías las formas irrepetibles de esos momentos porque, los detalles que quizá olvidara, después los podría apreciar nuevamente. Para bien, pude ir en el primer fin de semana largo que tuve, ya extrañaba a mi familia y a mis amigos y la ida me sirvió para recargar mis baterías. Me traje varios paquetes de tortillas de harina y de maíz así como queso tipo Chihuahua, hasta la comida extrañaba.

Continuará.

lunes, 21 de junio de 2010

Telegrama § Telegram

No he muerto ni andaba de parranda. He estado viviendo muchas situaciones agradables y estoy viviendo una transición más en esta maravillosa espiral. Pronto postearé algo. ¡Saludos!

§

I have not died nor was in a party. I have been living many pleasant situations and am living a transition in this wonderful spiral. Soon I´m going to post something. Greetings!

martes, 2 de febrero de 2010

El complejo mundo de las relaciones humanas § The complex world of the human relations

A mi parecer, no hay algo más interesante y tan complejo que el estudio del entramado social. Hay tantos enfoques posibles como mentes humanas existan; pueden buscarse el porqué de un rompimiento de una pareja, cómo educar a un hijo, cuántos tipos de familia existen, las causas de la violencia social, estudiar los movimientos como el feminismo, la lucha de clases o la liberación sexual, por citar unos cuantos ejemplos.

El dar respuesta a lo arriba mencionado no es algo que me competa pero sí es como un gusanillo intelectual que me mantiene sin calma. Y es que diversas experiencias me han hecho pasar horas intentando explicármelas, una de ellas es el nacimiento de una amistad: ¿En qué día exactamente Fulan@ y yo empezamos a ser amigos o es que se fue dando poco a poco?, ¿Qué es lo que tienen en común personas tan diferentes que las hagan sentirse tan parecidas? Un sociólogo o un psicológo podrían darme varias respuestas razonables mas prefiero dar yo mismo con la respuesta, es algo un tanto divertido y revelador. Los amigos muchas veces se convierten en un espejo de nuestro Yo interior y viceversa.

Otra situación que me provoca desde la inquietud hasta el coraje es la de “las mujeres que aman demasiado” (según dice uno que otro), aquellas féminas que a pesar de que su novio, esposo o quien esté a su lado las pisotee, insulte y abandone nunca dejan de sentir eso que llaman “amor”. Tal vez esta situación corresponda más a la Psiquiatría o Psicopatología. Lo más sorprendente de esto es que son mujeres que en otras facetas de su vida se muestran sumamente inteligentes e intuitivas, aparte de ser muy hermosas como en los casos que he visto. ¿Dónde está ese tornillo flojo?

Con excepciones, algo común que he observado es la necesidad de la expresión. Desde el bebé que llora para dar a conocer su hambre o su sueño, hasta los cuadros abstractos de Kandinski y Málevich, pasando por las bardas con grafiti, las canciones, los poemas, los mensajes de texto y las notas como ésta. ¿Qué es lo que nos lleva a expresarnos?, ¿Hay algún gen que nos obligue a decir qué pasa en nuestra mente? Hay quienes viven de la expresión, hay quienes son obligados a expresarse, hemos otros con necesidad de decir lo que pensamos o sentimos y hay quienes tienen un desbordado gusto por el intercambio de expresiones. Hablamos no sólo con la boca, también con miradas, roces, suspiros, con el incesante movimiento de las extremidades, con nuestra postura y hasta en nuestros sueños hablamos. Quizá aquí radica el origen a muchos problemas en cualquier relación, los problemas de comunicación, la forma en que cada cual interpreta las palabras, el tono de voz, si se mira de frente o de rabadilla, si hay titubeos, si hay prejuicios al momento de escuchar y así un largo etcétera. Es mejor aclarar las dudas en su momento y no reclamar después cuando no viene al caso.

El porqué termina una relación, ya sea de amistad o de amor, es otra semilla para muchas cuestiones más. Quizá los intereses hayan cambiado, hubo algún malentendido, una traición, una tercera persona de por medio, “se acabó la pasión” o qué se yo. Lo cierto es que a lo largo de la vida uno va topándose con personas distintas, con unas se forman relaciones de largo tiempo, con otras hay vínculos creados por un interés específico y pueden ser de temporalidad variable, hay otras relaciones diré intermitentes y puede haber triángulos o polígonos de relaciones donde la complejidad es mayor. ¿Recuerdan que siendo niños era más fácil entablar plática con otro niño aunque éste fuera totalmente desconocido?, ¿que en la infancia podíamos hacernos de una amistad simplemente tras haber compartido un yo-yo o un dulce?

Cada vez conozco más personas que prefieren mil horas de chat o plática por el teléfono celular que verse con su interlocutor que vive a diez o quince minutos de distancia.

Por lo pronto, dejaré en paz mi cerebro con tantas interrogaciones y saldré a tomar café con unos amigos. ¡Hasta luego!

Anthology P. 19 § Antología P. 19

Angustia

La esclerosis del miedo me asfixia,
irrumpe en las noches mis sueños
y se aparece ante mí en las mañanas.

Es la angustia de mis razones
que nació al imaginarme un "no",
tan posible como el "sí" que tanto anhelo.

Comienzo con el pie izquierdo,
abrumando mis latidos,
ennegreciendo mis suspiros.

Aún respiro al menos
y me queda espacio en el cerebro
para pensar en algo distinto.

Pero a fin de todo hago lo mismo:
"¿Lo confesaré?", me preguntno.
Me cuestiono los peligros
de querer ser más que tu amigo,
de buscar un momento oportuno.

Si yo fuera más seguro,
valor hubiera de sobra
y para mí un "no" tuyo
no causaría zozobra.

Me inquietan tus sonrisas,
me hacen creer mil cosas.
Han habido miradas tuyas
aún más misteriosas.

Soy cobarde, lo acepto.
A veces animado me siento
lo suficiente para declararte
lo mucho que podría amarte.

Sólo una pregunta me bastaría
para saber si me amarías,
o quizá no responderías
a ésta ni a otra palabra mía.

Me aterra un factible silencio,
me angustiaría tu desprecio
y aún más una burla,
peores que una respuesta iracunda.

Si supiera más de tu vida,
si leer tu mente pudiera
o si tú el primer paso dieras,
¡Si un "Me gustas" dijeras!

2004-05-22

lunes, 1 de febrero de 2010

Ser médico y no morir en el intento

Sinceramente, nunca pensé en ser médico "Para ayudar a la gente", "Para salvar vidas" o ideas semejantes (las cuales respeto profundamente), en realidad fueron muchas causas menores que en su conjunto me llevaron a elegir esta carrera de vida: estudiar Medicina era como un reto para mí y siempre me han gustado los retos que me he impuesto, la veía así por el afamado examen de admisión, por las anécdotas de ser un estudio sin fin, una licenciatura de grandes sacrificios, una exposición constante a aquellas cosas que no todos soportan (fluidos, olores, pudor, muerte, dolor, por mencionar algunas); quise estudiar Medicina porque necesitaba tener mi agenda repleta, por una parte debido a que desde el quinto semestre del bachillerato me volví un tanto hiperactivo y, por otra, la veía como un escape a embrollos de la adolescencia; también estaba el aspecto económico, no lo niego, está demás decir que aún el gremio de la bata blanca goza de cierto prestigio en ese ámbito aunque, ahora que lo pienso, no creo que económicamente sea una buena fórmula si tomamos en cuenta todo lo invertido material e inmaterial aunque sí he obtenido otras "cosechas" en diferentes ámbitos mucho más satisfactorias que el dinero. Una más de las razones era mi gran curiosidad al respecto del funcionamiento del cuerpo y transformar ese saber en una herramienta. Hoy sé que es realmente poco lo que he aprendido y todos los días me formulo más preguntas sobre ese engranaje corporal.

Hubo muchas razones más, con menor impacto cada una pero sumadas me convencieron de elegir ser médico. No ha sido fácil pero tampoco ha sido tan difícil como parece, "si enfocas un objetivo en tu mente y no desistes en alcanzarlo seguro lo lograrás''. Hay ocasiones en las que no he obtenido el 100% de lo que planeé originalmente mas si hubiera querido alcanzar algo menos importante tal vez lo logrado hubiera sido todavía menor.

¿Qué he sacrificado?, como seguramente cualquier otro colega algo de lo más valioso que he dado a cambio han sido mi familia, mis amigos y siete años de juventud. Tal vez suene dramático y no intento serlo, fue lo que pasó y pienso que no había otra manera. Se necesita darlo todo y aún así no es suficiente. "Luego vendrán las recompensas" me decían y ya las comienzo a ver: logro contribuir en lo posible para la mejoría o el mantenimiento de la salud de quienes me rodean; he sido el primero en cargar en brazos a los pequeñitos que espero mañana sean los gigantes que el mundo necesita; he dado un poco de paz en los últimos minutos de varias personas, cuando nadie más estuvo a su lado; he quitado el dolor cuando ha sido lo único humanamente ofrecible a esos enfermos; he tenido el lujo de decir "No se preocupe, no me debe nada" cuando me extienden su mano ofreciendo los tres o cuatro pesos que de un viejo y estropeado bolsillo han sacado al no tener más.

La carrera de Medicina no se acaba al terminar la escuela o el internado o el servicio social, realmente allí comienza. Esperan quizá una especialidad, una maestría, cursos, diplomados, seminarios y lo que se crea conveniente. Ser médico implica renovarse a diario, superar constantemente lo logrado, evitar los errores, reconocerlos y corregirlos cuando se hayan cometido. Ser médico también conlleva ser más humano, atender a todos por igual sin prejuzgar, NUNCA ver a otros por encima del hombro por la razón que sea. Ser médico le da forma al carácter y eso lo he visto aún cuando lo que hago en mi vida diaria no es siempre el ejercicio de la Medicina.

En el Internado valoré el sueño, el descanso, más que nunca la comida y la buena compañía, le tomé gusto al café incluso en los días más intensos del verano. Supe que puedo realizar mil tareas con un solo alimento, diez minutos de reposo y sin alguien que me asista en casa.

En las aulas de la Facultad me acostumbré a los nombres raros de enfermedades, autores, leyes o principios; me familiaricé con el olor del anfiteatro, de la morgue, de los perros para disección y hasta de mis compañeros desvelados y sin bañar que llegaban al examen a las siete de la mañana (uno ignora su propio aroma); no iba al gimnasio pero llevaba a cuestas libros de peso pesado a cualquier lugar, hasta en mis vacaciones quería llevarlos, afortunadamente desistí en ello. Conocí muchos secretos de amigos y no tan amigos, así como hoy los pacientes me confiesan sus aventuras y piden un remedio a sus consecuencias. Encontré en mis compañeros a mis verdaderos amigos, así como también supe quienes nunca lo fueron. Me enfrenté a mis propios miedos y limitaciones. Logré vencer el mayor obstáculo: mi Ego, ese yo que me empuja con fuerza a la victoria pero también me llevó al precipicio en una ocasión.

Hoy estoy por subir un escalón más en esta escalera ascendente y sin fin, tratando de evitar las mismas equivocaciones, esperando lograr superar mis metas y encontrar más amigos de los que ya tengo. No defraudaré mis convicciones, de eso estoy seguro.

domingo, 31 de enero de 2010

2010 Diez Reflexiones § 2010 Ten Reflections

Este año lo he querido iniciar con una serie de reflexiones de lo que fue este 2009 y qué espero del 2010. Hago a la vez un recuento breve de muchas cosas que me han sucedido o han pasado por mi cabeza a lo largo de mi vida. Creo que es bueno preguntarse de vez en cuando las interrogantes de siempre: dónde estoy, de dónde vengo y a dónde me dirijo; éste es uno de esos momentos oportunos para tratar de contestarlas.

1. El inexorable paso del tiempo.

Veinticinco años, un cuarto de siglo, cinco lustros o como quieran llamarle, a fin de cuentas es lo mismo. Para muchos se dice fácil y, en parte, tienen razón: hubo años que se fueron a paso veloz, terminándolos con una frase común !Ah caray, ya se nos fue el año! o algo por el estilo. Han habido otros años muy interesantes, con periodos rápidos y periodos lentos. Por último, siguiendo esta clasificación arbitraria, he tenido años sinceramente largos. Esta apreciación en la longitud del tiempo tiene su base en el estado de ánimo que tuve al vivirlos y también del humor con el cual los recuerdo.

La etapa más dura para alguien puede ser la más constructiva de todas las etapas. El paso del tiempo puede dejarnos un cúmulo rico en enseñanzas, experiencia. De nosotros depende si aprendemos algo o no, si supimos (o quisimos) sacar algo positivo de ello. Recuerdo aquella frase Una persona vieja no es necesariamente una persona con experiencia. Lo mismo podría decirse a la inversa: Una persona joven no es necesariamente una persona inexperta (o inmadura).

He aprendido que todos los días hay al menos una oportunidad de aprender algo nuevo. He aprendido que no siempre tendré todas las respuestas. He aprendido que hay ocasiones en las que el silencio es mejor que mil palabras. El tiempo me ha enseñado que las personas que más he amado tarde o temprano me harán sufrir y que yo también, sin proponérmelo, terminaré haciéndolo. Los años me han dicho que nunca espere demasiado de alguien porque quizá no sea lo que yo haya creído; que hasta mis mejores amigos habrán de decepcionarme.

He aprendido que para muchas personas soy alguien importante y termino siendo el último en saber de ello. He aprendido que si no quiero herir a los demás he de pensar por lo menos dos veces algo antes de decirlo. He aprendido que es bueno que no se cumpla todo lo que deseo. La vida me ha enseñado que quizá cada suceso tenga una razón de ser.

Me he dado cuenta que uno envejece primero por dentro. Que uno ya está derrotado si no lo intenta. Que a veces lo que parece imposible sólo lo es en nuestra mente. Que una vida sin sueños e ilusiones no debería llamarse así.

He aprendido muchas cosas pero no las suficientes. Tras 25 años, doy gracias a todos y a cada uno de quienes han sido parte de mí, de mi vida. En especial a mis padres, a mis hermanos de sangre y a mis hermanos del alma, aquella familia que yo elegí. También a quienes compartieron un periodo conmigo, haya sido largo o corto o muy breve, de cada uno disfruté lo que pude y dí lo que en ese tiempo fui capaz de dar. Como diría un amigo Lo que otorgo no lo quito pero lo dejo de dar.

GRACIAS.


Continuará.

lunes, 11 de enero de 2010

Anthology P. 18 § Antología P. 18


El Final (fragmento)

Abrí los ojos con la esperanza de un mañana, el que sabía no iba a llegar. Fue día de sol con mi mente en el aire, el fantasma del amanecer me acompañó hasta el final. Todos los recuerdos de una vida pasaron en instantes por mi memoria.

Pasé el tiempo sobre la arena, entre el sol y las estrellas, mirando al infinito recordé cada día, cada hora de mi vida. Bruscamente detuve mi memoria y soñé en volver a mi inocencia, a aquellos días de gloria.

Fui paciente aguardando al destino, sin necesidad de un atajo prohibido. No tuve porqué correr, ya he terminado el camino: se me fue la vida en un hilo, fue ella un suspiro.

domingo, 10 de enero de 2010

Anthology P. 17 § Antología P. 17

Ten valor

Entra en mis súplicas el poder tenerte
mas no es tu deseo verme más
pues cuando cruzamos miradas
nace en mí la ansiedad
pero quiere tu alma huir ya.

No es por falta de cariño, lo sé,
es por falta de valor.

El miedo en los dos ha sido una constante,
la causante de mis penas
encadenó tu corazón
el temor a abrirlo te condena
y me arrastra a la amargura.

La ilusión de una ternura
que invada mi interior
me mantiene a la deriva
pero me da algo de valor.

Luz que me dé vida, resplandor de felicidad
que contigo compartiría el resto de mis días.

2002-08-15

sábado, 9 de enero de 2010

Anthology P. 16 § Antología P. 16

(Sin título)

No es cierto que no crea en lo que creo


pues lo que creo en mi interior


lo creo al exterior,


creyendo crear creyendo.