Noche Azul
Nado en el azul de la noche
con cuerpo y alma desnudos,
miro atento al rey de mis sueños,
al señor de mis desvelos.
Vuelan ligero sobre el piso
mis pies, mis deseos.
Zafiro en sus pupilas y una sombra en su pecho,
un brillo abre mi cuerpo y desbordo mi corazón palpitante,
mariposas nocturnas y candente pasión.
Revolotean ellas entre abanicos,
adiós miedos pasajeros.
Qué importa ya.
Solos, él y yo.
Bajamos el telón con un beso,
estallan bombas de acero
y un cohete atraviesa el cielo.
Poema 23. Dic. 21 de 2003.
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