Quizá la mayor de todas las interrogantes, saber qué es la Vida tal vez no tenga sentido sin saber qué es la Felicidad. Unos dicen "La felicidad no es una meta, es un camino" pero siguen sin contestar el fondo de la pregunta; otros piensan que alegría es lo mismo que felicidad mas creo que están confundidos, yo he estado alegre y no me he sentido feliz, también me he sentido feliz sin desbordar alegría. Sé que estar feliz es no estar triste ni deprimido, tampoco melancólico o irritado. Pero...un paciente en coma no se muestra deprimido, melancólico o enojado, entonces ¿es feliz?, no lo creo. ¿Qué es ser feliz?, ¿qué es lo que nos da felicidad?
Lincoln decía que la felicidad está en nuestra mente y nada más. ¿En qué neuronas se encuentra?, ¿puedo "insertarme" la felicidad con un chip o algo así? Cuando estuve deprimido recibí medicación, gracias a la cual dejé de sentirme afligido y sin embargo no me mostré alegre ni risueño, lentamente recuperé la capacidad para sentir placer. Retomé lo que siempre me había gustado y sí disfrutaba lo que hacía mas no me sentía feliz. En ese entonces confirmé lo que ya sabía: el placer no es sinónimo de felicidad.
Hay quienes tratan de llenar ese vacío en su vida con los placeres, a mi parecer les falta la felicidad. Se los ve a algunos de un lugar a otro, en ocasiones siendo el alma de la fiesta o el que nunca falta en las fotos pero que llega a su casa y siente que esa alegría fugaz le ha dejado un sabor amargo. A otros los he visto con una larga lista de reconocimientos, llámense académicos, deportivos, laborales, etcétera y que nunca se les ve con buena cara, siempre de mal humor y haciendo sentir menos a los demás. Tal vez lo que creían los haría felices era el placer en sus mil formas, puro e intrascendente; no se han dado cuenta que lo que llenaría ese hueco en sus vidas es algo mayor a los placeres.
Mi maestro de Filosofía me decía que la Felicidad es el Bienestar más la consecución de los Fines Últimos. Entendiéndose como bienestar los mínimos físicos, mentales y sociales para la existencia y desenvolvimiento personal y los Fines Últimos aquellos que nos trazamos como nuestra “meta en la vida” o nuestros sueños más preciados. También hacía hincapié en que él no concebía una persona feliz sin amor, no necesariamente pasional. Creo que mi profesor tenía razón, sólo que agregaría: el trayecto en la consecución del bienestar y los fines últimos da felicidad, con y a pesar de los obstáculos, y el lograrlos nos da una felicidad más duradera fruto del esfuerzo, la perseverancia y la satisfacción del éxito; el amor es la sal que le da el sabor a ese trayecto, es ese porcentaje inexacto que hace falta para logra el 100% de la felicidad.
Yo soy feliz y quiero compartir mi dicha. Y me gustaría ayudar a muchos otros a lograrla, cuando menos poniendo mi granito de arena para que consigan bienestar. Este es mi propósito troncal para el 2011: continuar en el camino correcto, sin pausa pero sin prisa.

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