Alma del campo
Manos que trabajan la tierra,
rostros curtidos por el sol
que miran al cielo entre montañas,
hombres que viven entre bosque y desierto,
almas que duermen entre doradas praderas.
El viento sopla en las espigas,
los grillos siguen el compás de esta canción.
Gorriones, golondrinas y aves de estación
vuelan entre táscate y encino,
y desde lejos sus trinos
¡Hacen vibrar mi corazón!
Charcos de plata en los claros de luna,
miradas nocturnas cuidan mi alma
cada noche estrellada,
y la luz de mis ojos...misterio del alba.
Poema 19. Oct. 2 de 2002.
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